

Las emociones son la salsa de la vida, es lo que nos activa para correr rápido si nos encontramos un tigre en mitad de la calle, es lo que nos acelera el pulso si nos encontramos ante una persona que nos gusta, y es lo que nos enfurece cuando vamos circulando con prisa y nos encontramos en una calle estrecha al camión de la basura.
Las emociones son necesarias, para la experiencia, para la supervivencia y para la vida en si misma.
Pero! Las emociones tienen un mecanismo, un funcionamiento, una estructura, es decir siguen unas pautas y se pueden considerar hasta cierto punto “mecánicas”.
Nuestro cerebro es un gran laboratorio y además un gran procesador de datos.
Nuestro cerebro recibe información a través de los sentidos que son los que reciben los estímulos del mundo exterior.
Se genera un estímulo que nuestros sentidos reciben (por ejemplo verte reflejada en un escaparate) nuestro cerebro recibe la información, la procesa y la asocia. Es decir crea una red neuronal (si no la tiene ya creada) la asocia con otras redes y con una red más global que es una emoción y que agrupa a todo el cúmulo de redes asociadas. Red neuronal significa cadenas de neuronas que se unen.
Por ejemplo una manzana crea una red neuronal específica en el cerebro que se asocia a otras redes como pueden ser “redonda”, “roja”, “fruta” y en el caso de Blancanieves dicho estímulo y su conjunto de redes se asociaría a la emoción de “peligro”.
Cuando Blancanieves ve una manzana, todas estas redes neuronales se activan, tienen por así decirlo una descarga eléctrica, se” iluminan” y activan la red de “peligro” porque esta dentro de la cadena, la engloba, aunque seguramente la manzana esta estupenda y muy sabrosa.
Cuando se activa la emoción, en una parte del cerebro que se llama hipotálamo se genera una sustancia química, compuesta por partículas, moléculas, neuropeptidos etc, y esta sustancia química pasa el torrente sanguíneo y así a todas las células de nuestro cuerpo. Cada emoción tienen una sustancia química o neuropeptido especifico, y cada célula tiene un receptor especifico para cada tipo de emoción.
Este es el proceso del sentir humano!
La transformación física de nuestras emociones.
Ahora bien, casi todas las personas somos adictas a determinado tipo o tipos de emociones ya que estamos hechos para buscar el placer y lo buscamos de muchas maneras.
Esta adicción puede ser exógena (drogas, tabaco, alcohol etc) o endógenas (sensación de poder, victimismo, posesión, agresividad, necesidad de control etc).
Podemos saber que somos adictos a una emoción cuando siempre generamos lo mismo en nuestras vidas, cuando no sabemos generar nada nuevo y siempre vamos obteniendo los mismos resultados, porque siempre de manera inconsciente seguimos las mismas pautas de comportamiento aunque el contexto sea distinto y generamos el mismo proceso.
Se genera la adicción a la emoción por la intensidad vivida de la misma o porque a base de repetir las cosas la red neuronal de esa emoción se queda fija (es como cuando queremos aprender un texto de memoria, si lo leemos un par de veces solo lo recordaremos un breve periodo de tiempo, si lo leemos 50 veces el periodo será más largo y si lo leemos 50 veces cada día durante un mes se quedará bien fijado), ese repetir hace que en nuestras células el receptor de esa emoción se active y deje poco operativos o inoperantes a los receptores de otro tipo de emociones con lo cual se crea un circulo, nuestras neuronas “pasan hambre” y cada vez nos piden mas de sea emoción o conjunto de emociones con la que se alimentan, ya que el grifo de los demás receptores esta cerrado.
Ese círculo es difícil de romper pero no imposible, solo hay que trabajarlo.
Una manera de trabajarlo es con el conocimiento, y empezar por saber que es un proceso mecánico es una parte.
El problema de las emociones no es la emoción en si, es el como la usamos y quien la activa.
Nuestro cerebro es una maquina tan perfecta que puede funcionar sola, se retroalimenta y auto regenera el mismo. Puede funcionar solo (piloto automático) o puede funcionar con la consciencia, pero claro funcionar con la conciencia todo el santo día es cansado, procesar el funcionamiento de nuestro cuerpo, hacer las camas, barrer, jugar a la play, redactar un contrato en el trabajo etc etc es decir hacer todo esto con la conciencia puesta puede ser agotador, de ahí la existencia del piloto automático.
Pero claro el problema es que usamos el piloto automático para casi todo, y el concepto de conciencia nos es casi desconocido, con lo cual la maquinaria es decir nuestro procesador, en cierta forma cierra el “canal manual” por poco uso.
¿Cómo podemos arreglar esto?
Bueno en principio no hay que preocuparse ya que es algo que tenemos que trabajar toda la vida, estamos aquí para convertir los conceptos de nuestras emociones en experiencia, conocimiento y/o sabiduría, ese es el propósito de la vida, ese es el entrenamiento que venimos ha hacer aquí así que el decir que hay que trabajarlo siempre no es motivo de asustarse.
Por otro lado hay que ir descubriendo nuestra conciencia poco a poco para que tenga acceso a la vía de “Canal manual” del cerebro y ¿Cómo podemos hacer eso?
Pues por ejemplo puedes empezar con esta pregunta ¿Cómo sabes que piensas? Un ordenador también piensa, lo que nos diferencia de ellos es que el ordenador no sabe que piensa pero nosotros si ¿y porque lo sabemos? Lo sabemos porque hay un Ser que es quien realmente eres, que observa lo que piensa la personalidad con la que te identificas.
Si ese Ser no observara tus pensamientos no tendrías consciencia de que piensas, no sabrías que piensas aunque lo hicieras, la conciencia es el darse cuenta.
Su observación es tan sutil que la personalidad ni se percata de ello, la personalidad siempre esta muy distraída con el mundo exterior.
Cuando pases por un escaparate y te veas fatal, te mires al espejo y te encuentres horrible, te saltes un día en el gimnasio y sientas remordimientos, te discutas con tu familia, pareja o amigo etc etc etc y te venga ese tipo de emoción desagradable intenta ponerte en el lugar de tu observador, imagina que se abre una pantalla de cine en tu frente y tú te sitúas detrás.
Observa como esa emoción llega a ti, se recrea un rato y se va, intenta verte como la protagonista de una película y observar lo que sientes, como se refleja en tu cuerpo, tu corazón, tu estómago, tu pulso… analízate desde la observación y déjala pasar.
No te resistas a ella porque la refuerzas, dejas mas fija aún esa red neuronal que te asocia a ti con calificativos como poco atractiva, sobrepeso, temor, ira etc… a esa red poco a poco hay que quitarle energía y crear otras redes mucho mas positivas que superen a esta en fuerza y poder.
Cuando empiezas a desconectar las redes neuronales que no te interesan empiezas a crear la realidad que tú quieres.
No te resistas a la emoción simplemente obsérvate, date cuenta de todo el proceso de lo que estas sintiendo y de cómo reacciona tu cuerpo, es como meterte muy en el papel de la protagonista de una película que te hace sentir emociones pero que sabes muy bien que por mucho que sientas la protagonista esta en la pantalla y tu eres el espectador y que la película acabará y tu te irás a tu casa a dormir placidamente a esperar un nuevo amanecer.
Y sobre todo no te juzgues.
No tendría que pensar ni sentir esto… no tendría que haber fallado al gimnasio, no tendría que haber comido esto…
Juzgar es una emoción que usamos constantemente y que la tenemos muy fija y clavada la mayoría de nosotros, la emoción de juzgar envuelve a muchas otras redes neuronales de emociones que no nos interesan y les da fuerza.
No tiene sentido que te juzgues puesto que no es tu culpa, sencillamente la vida es como un libro de instrucciones para aprender a usar la magia que ya llevamos dentro, simplemente estas aprendiendo a ser mago, a usar el cerebro en “modo manual” o “piloto automático” cuando te interese uno u otro modo, y las emociones son señales, indicaciones, instrucciones que hemos de aprender a interpretar.
Esto es algo que no se enseña en el colegio, algo que no nos enseñan los padres puesto que si buscamos en la raíz de nuestro árbol genealógico nunca se ha enseñado… el ¿Por qué? Esto es tema de otro artículo, pero de momento intenta iniciar en ti este aprendizaje para marcar un cambio en ese árbol genealógico y provocar un cambio en el árbol de toda la gente que te rodea.
Sencillamente obsérvate y deja pasar la emoción que no te interesa, y verás que poco a poco va perdiendo fuerza.
Observa, piensa en modo “manual” y actúa, genera energía hacia donde quieres ir pero no te juzgues.
No es fácil pero ya te digo que es parte del proceso, un proceso que nos llevará toda la vida, porque las emociones/creencias que ya no nos sirven tenemos que jubilarlas y crear otras nuevas y eso es reconstruirse y crearse día a día, es la evolución porque eso es lo que nos define quienes somos y quienes queremos ser.
El acordarnos de que esto es un proceso mecánico y automático que la conciencia ha de reparar ayuda, ya que la conciencia eres tu y esto es solo una “avería “de tu procesador, que cuando va solo asocia estímulos con el tipo de educación y experiencias vividas de manera subjetiva y limitada manteniendo la conciencia fuera, pero no lo asocia con la realidad.
Y también ayuda el intentar crear en ti un conocimiento a fondo de todo aquello que te interesa cambiar. Todo aquello que conviertes en conocimiento se acaba volviendo en parte de tu evolución y tarde o temprano dejara de limitarte.http://video.google.es/videosearch?q=red+neuronal&hl=es&emb=0&aq=-1&oq=#
Las emociones son necesarias, para la experiencia, para la supervivencia y para la vida en si misma.
Pero! Las emociones tienen un mecanismo, un funcionamiento, una estructura, es decir siguen unas pautas y se pueden considerar hasta cierto punto “mecánicas”.
Nuestro cerebro es un gran laboratorio y además un gran procesador de datos.
Nuestro cerebro recibe información a través de los sentidos que son los que reciben los estímulos del mundo exterior.
Se genera un estímulo que nuestros sentidos reciben (por ejemplo verte reflejada en un escaparate) nuestro cerebro recibe la información, la procesa y la asocia. Es decir crea una red neuronal (si no la tiene ya creada) la asocia con otras redes y con una red más global que es una emoción y que agrupa a todo el cúmulo de redes asociadas. Red neuronal significa cadenas de neuronas que se unen.
Por ejemplo una manzana crea una red neuronal específica en el cerebro que se asocia a otras redes como pueden ser “redonda”, “roja”, “fruta” y en el caso de Blancanieves dicho estímulo y su conjunto de redes se asociaría a la emoción de “peligro”.
Cuando Blancanieves ve una manzana, todas estas redes neuronales se activan, tienen por así decirlo una descarga eléctrica, se” iluminan” y activan la red de “peligro” porque esta dentro de la cadena, la engloba, aunque seguramente la manzana esta estupenda y muy sabrosa.
Cuando se activa la emoción, en una parte del cerebro que se llama hipotálamo se genera una sustancia química, compuesta por partículas, moléculas, neuropeptidos etc, y esta sustancia química pasa el torrente sanguíneo y así a todas las células de nuestro cuerpo. Cada emoción tienen una sustancia química o neuropeptido especifico, y cada célula tiene un receptor especifico para cada tipo de emoción.
Este es el proceso del sentir humano!
La transformación física de nuestras emociones.
Ahora bien, casi todas las personas somos adictas a determinado tipo o tipos de emociones ya que estamos hechos para buscar el placer y lo buscamos de muchas maneras.
Esta adicción puede ser exógena (drogas, tabaco, alcohol etc) o endógenas (sensación de poder, victimismo, posesión, agresividad, necesidad de control etc).
Podemos saber que somos adictos a una emoción cuando siempre generamos lo mismo en nuestras vidas, cuando no sabemos generar nada nuevo y siempre vamos obteniendo los mismos resultados, porque siempre de manera inconsciente seguimos las mismas pautas de comportamiento aunque el contexto sea distinto y generamos el mismo proceso.
Se genera la adicción a la emoción por la intensidad vivida de la misma o porque a base de repetir las cosas la red neuronal de esa emoción se queda fija (es como cuando queremos aprender un texto de memoria, si lo leemos un par de veces solo lo recordaremos un breve periodo de tiempo, si lo leemos 50 veces el periodo será más largo y si lo leemos 50 veces cada día durante un mes se quedará bien fijado), ese repetir hace que en nuestras células el receptor de esa emoción se active y deje poco operativos o inoperantes a los receptores de otro tipo de emociones con lo cual se crea un circulo, nuestras neuronas “pasan hambre” y cada vez nos piden mas de sea emoción o conjunto de emociones con la que se alimentan, ya que el grifo de los demás receptores esta cerrado.
Ese círculo es difícil de romper pero no imposible, solo hay que trabajarlo.
Una manera de trabajarlo es con el conocimiento, y empezar por saber que es un proceso mecánico es una parte.
El problema de las emociones no es la emoción en si, es el como la usamos y quien la activa.
Nuestro cerebro es una maquina tan perfecta que puede funcionar sola, se retroalimenta y auto regenera el mismo. Puede funcionar solo (piloto automático) o puede funcionar con la consciencia, pero claro funcionar con la conciencia todo el santo día es cansado, procesar el funcionamiento de nuestro cuerpo, hacer las camas, barrer, jugar a la play, redactar un contrato en el trabajo etc etc es decir hacer todo esto con la conciencia puesta puede ser agotador, de ahí la existencia del piloto automático.
Pero claro el problema es que usamos el piloto automático para casi todo, y el concepto de conciencia nos es casi desconocido, con lo cual la maquinaria es decir nuestro procesador, en cierta forma cierra el “canal manual” por poco uso.
¿Cómo podemos arreglar esto?
Bueno en principio no hay que preocuparse ya que es algo que tenemos que trabajar toda la vida, estamos aquí para convertir los conceptos de nuestras emociones en experiencia, conocimiento y/o sabiduría, ese es el propósito de la vida, ese es el entrenamiento que venimos ha hacer aquí así que el decir que hay que trabajarlo siempre no es motivo de asustarse.
Por otro lado hay que ir descubriendo nuestra conciencia poco a poco para que tenga acceso a la vía de “Canal manual” del cerebro y ¿Cómo podemos hacer eso?
Pues por ejemplo puedes empezar con esta pregunta ¿Cómo sabes que piensas? Un ordenador también piensa, lo que nos diferencia de ellos es que el ordenador no sabe que piensa pero nosotros si ¿y porque lo sabemos? Lo sabemos porque hay un Ser que es quien realmente eres, que observa lo que piensa la personalidad con la que te identificas.
Si ese Ser no observara tus pensamientos no tendrías consciencia de que piensas, no sabrías que piensas aunque lo hicieras, la conciencia es el darse cuenta.
Su observación es tan sutil que la personalidad ni se percata de ello, la personalidad siempre esta muy distraída con el mundo exterior.
Cuando pases por un escaparate y te veas fatal, te mires al espejo y te encuentres horrible, te saltes un día en el gimnasio y sientas remordimientos, te discutas con tu familia, pareja o amigo etc etc etc y te venga ese tipo de emoción desagradable intenta ponerte en el lugar de tu observador, imagina que se abre una pantalla de cine en tu frente y tú te sitúas detrás.
Observa como esa emoción llega a ti, se recrea un rato y se va, intenta verte como la protagonista de una película y observar lo que sientes, como se refleja en tu cuerpo, tu corazón, tu estómago, tu pulso… analízate desde la observación y déjala pasar.
No te resistas a ella porque la refuerzas, dejas mas fija aún esa red neuronal que te asocia a ti con calificativos como poco atractiva, sobrepeso, temor, ira etc… a esa red poco a poco hay que quitarle energía y crear otras redes mucho mas positivas que superen a esta en fuerza y poder.
Cuando empiezas a desconectar las redes neuronales que no te interesan empiezas a crear la realidad que tú quieres.
No te resistas a la emoción simplemente obsérvate, date cuenta de todo el proceso de lo que estas sintiendo y de cómo reacciona tu cuerpo, es como meterte muy en el papel de la protagonista de una película que te hace sentir emociones pero que sabes muy bien que por mucho que sientas la protagonista esta en la pantalla y tu eres el espectador y que la película acabará y tu te irás a tu casa a dormir placidamente a esperar un nuevo amanecer.
Y sobre todo no te juzgues.
No tendría que pensar ni sentir esto… no tendría que haber fallado al gimnasio, no tendría que haber comido esto…
Juzgar es una emoción que usamos constantemente y que la tenemos muy fija y clavada la mayoría de nosotros, la emoción de juzgar envuelve a muchas otras redes neuronales de emociones que no nos interesan y les da fuerza.
No tiene sentido que te juzgues puesto que no es tu culpa, sencillamente la vida es como un libro de instrucciones para aprender a usar la magia que ya llevamos dentro, simplemente estas aprendiendo a ser mago, a usar el cerebro en “modo manual” o “piloto automático” cuando te interese uno u otro modo, y las emociones son señales, indicaciones, instrucciones que hemos de aprender a interpretar.
Esto es algo que no se enseña en el colegio, algo que no nos enseñan los padres puesto que si buscamos en la raíz de nuestro árbol genealógico nunca se ha enseñado… el ¿Por qué? Esto es tema de otro artículo, pero de momento intenta iniciar en ti este aprendizaje para marcar un cambio en ese árbol genealógico y provocar un cambio en el árbol de toda la gente que te rodea.
Sencillamente obsérvate y deja pasar la emoción que no te interesa, y verás que poco a poco va perdiendo fuerza.
Observa, piensa en modo “manual” y actúa, genera energía hacia donde quieres ir pero no te juzgues.
No es fácil pero ya te digo que es parte del proceso, un proceso que nos llevará toda la vida, porque las emociones/creencias que ya no nos sirven tenemos que jubilarlas y crear otras nuevas y eso es reconstruirse y crearse día a día, es la evolución porque eso es lo que nos define quienes somos y quienes queremos ser.
El acordarnos de que esto es un proceso mecánico y automático que la conciencia ha de reparar ayuda, ya que la conciencia eres tu y esto es solo una “avería “de tu procesador, que cuando va solo asocia estímulos con el tipo de educación y experiencias vividas de manera subjetiva y limitada manteniendo la conciencia fuera, pero no lo asocia con la realidad.
Y también ayuda el intentar crear en ti un conocimiento a fondo de todo aquello que te interesa cambiar. Todo aquello que conviertes en conocimiento se acaba volviendo en parte de tu evolución y tarde o temprano dejara de limitarte.http://video.google.es/videosearch?q=red+neuronal&hl=es&emb=0&aq=-1&oq=#
“porque cada vez que tenemos un pensamiento creamos una sustancia química. Si tenemos pensamientos grandes y felices creamos sustancias químicas que nos hacen sentir fantásticos y felices, si tenemos pensamientos negativos, de infelicidad o auto destructivos, creamos sustancias químicas que nos hacen sentir infelices y destructivos. Así que todo lo que pensamos adopta una forma química y ésta da la señal al cuerpo de permitir sentirnos exactamente de la manera en que estamos pensando. En el momento que empezamos a sentirnos como estamos pensando (porque el cerebro está en comunicación con el cuerpo) empezamos a pensar de la misma manera en que nos sentimos, lo que crea más sustancias químicas para sentirnos como pensamos y pensar según como nos sentimos y así creamos finalmente un estado de ser.
Hay que romper el círculo vicioso de pensar y sentir y dejar de producir el mismo estado de ser. Para esto la persona tiene que reinventarse así misma haciéndose preguntas importantes, al hacer estas preguntas se fuerza al cerebro a pensar de nuevas maneras e interrumpir el programa que hasta ahora tenían y empezar a construir nuevas conexiones neurológicas en el cerebro es decir generar nuevas sustancias químicas con el pensamiento, de tal manera que incluso la salud y el cuerpo puede cambiar.” (Dr Joe Dispenza, bioquímico y neurólogo).
Hay que romper el círculo vicioso de pensar y sentir y dejar de producir el mismo estado de ser. Para esto la persona tiene que reinventarse así misma haciéndose preguntas importantes, al hacer estas preguntas se fuerza al cerebro a pensar de nuevas maneras e interrumpir el programa que hasta ahora tenían y empezar a construir nuevas conexiones neurológicas en el cerebro es decir generar nuevas sustancias químicas con el pensamiento, de tal manera que incluso la salud y el cuerpo puede cambiar.” (Dr Joe Dispenza, bioquímico y neurólogo).








